Banner descuento gafas graduadas, monofocales o progresivas
X

¿Por qué llevar lentillas?

Después de saber que tenemos un problema visual sobreviene la inevitable pregunta: ¿hay que optar por gafas o lentillas?

Las lentillas permiten corregir todos los problemas de la vista: miopía, hipermetropía, astigmatismo, o presbicia. Por lo tanto, es importante determinar cuáles son sus necesidades para luego encontrar las lentillas que más le convienen.

Una vez superada la aprensión natural a ponerse lentillas directamente sobre los ojos, los usuarios de lentillas generalmente son unánimes sobre sus beneficios.

Las ventajas de llevar lentillas

La primera ventaja es estética. Las lentillas, colocadas sobre la córnea, son prácticamente invisibles. Esto asegura que no cambiará el aspecto general del rostro, por lo que son ideales para las personas que dan mucha importancia a su apariencia natural y no quieren ocultar su cara.

La segunda ventaja de llevar lentillas es que una vez puestas, al contrario que con las gafas, no te las puedes quitar según su humor o simplemente de forma mecánica. ¡No hay ningún riesgo de olvidarlas!

La tercera ventaja está relacionada con el campo de visión. Gracias a las lentillas, es posible gozar de un campo de visión óptimo y conservar una visión nítida y precisa en todo momento. Están torneadas por ambas caras y permiten a los rayos de luz converger correctamente sobre la retina. Las lentillas también mejoran la visión periférica porque concuerdan perfectamente con los movimientos naturales del ojo. Por todas estas razones, son aconsejables para las personas que tienen problemas de la vista y que practican una actividad que requiere una excelente agudeza visual. También están especialmente recomendadas para los deportistas por ser más prácticas. No impiden los movimientos y no se empañan en caso de transpiración o de calor intenso. Se humedecen continuamente por el líquido lacrimal.

Varios modos de llevar las lentillas

Podemos escoger utilizar lentillas diarias, mensuales o bimensuales.

Las lentillas diarias son de uso único. Como su propio nombre indica, sólo se pueden llevar durante un día. La ventaja de estas lentillas es que no necesitan ningún mantenimiento en particular. Basta con desecharlas después de cada utilización y ponerse un par nuevo el día siguiente. Con este tipo de lentillas, el riesgo de infección o de alergia es considerablemente bajo. También se pueden utilizar alternativamente con otros tipos de lentillas mensuales, o de forma puntual en sustitución de  las gafas.

Las lentillas mensuales o bimensuales están destinadas para un uso durante dos o cuatro semanas. También ayudan a corregir todo tipo de ametropías. Los usuarios regulares escogen muy a menudo este tipo de lentillas porque tienen la mejor relación calidad/precio que se puede encontrar. Es primordial lavarse bien las manos antes de ponerse las lentillas o de quitárselas. Además, existen unas soluciones de mantenimiento que permiten proceder fácilmente a su limpieza diaria y poder conservarlas de forma duradera, limitando el riesgo de infección.