Banner descuento gafas graduadas, monofocales o progresivas
X

Limpiar bien las gafas

Indispensables para la vista, las gafas merecen la mayor atención posible. Manipularlas y limpiarlas cuidadosamente es, pues, esencial para mantenerlas en buen estado el mayor tiempo posible. Nuestros consejos pretenden ayudarte a cuidar de tus gafas.

Limpiar los cristales

Al llevar las gafas, los cristales tienden a ensuciarse. Por ello es necesario limpiar regularmente las gafas, si es posible a diario. Aunque existen numerosos productos muy eficaces para limpiar las gafas, utilizarlos a diario puede ser bastante costoso.
Para cuidar de los cristales con el menor coste, se puede utilizar una gamuza de microfibra, que el óptico suministra de forma sistemática. Concebida para no dejar rastros ni rayones, es la solución más simple para limpiar las gafas. Se recomienda limpiar cada dos meses la gamuza, lavándola a 30°C en la lavadora o directamente a mano.
Desde la compra de las gafas, también se puede optar por un tratamiento antimanchas, una simple pasada con la gamuza eliminará los restos eventuales de los cristales.

Precauciones necesarias

Es necesario guardar sistemáticamente las gafas en la funda para proteger los cristales ante golpes y evitar rayarlos. Esta costumbre también permitirá proteger la montura de posibles golpes.
No dejes las gafas cerca de una fuente de calor (un radiador, el salpicaderos) y jamás limpies los cristales con una bayeta o un pañuelo de papel. Sobre todo jamás utilices un producto doméstico o un desinfectante para limpiar las gafas, porque se podrían dañar seriamente.
Para terminar, no olvides que cada 6 meses es necesaria una limpieza completa de los cristales y un reajuste de la montura, para asegurar una vida útil óptima.