Niño en la playa con gafas de sol

Protege los ojos de tu pequeño en verano

Nos importa la salud de tus ojos y la de toda tu familia, por eso en este post queremos hablarte de la importancia de cuidar los ojos de los más pequeños de la casa con la llegada del verano; una época en la que pasáis más tiempo al aire libre y al sol. ¡Te contamos cómo puedes proteger la salud ocular de tu hijo este verano!

 

Niña en la piscina con gafas de sol

 

Necesidad de protección

A ninguna madre o padre se le ocurre hoy en día dejar que su pequeño se exponga al sol sin preservar su piel con crema protectora porque los efectos nocivos de las radiaciones solares son de sobra conocidos. Sin embargo, todavía queda mucho para que se le dé la misma importancia a la protección ocular de los niños, cuando en realidad, son los que más la necesitan. 

Esto es porque hasta los 12 años sus ojos no están completamente formados y son mucho más vulnerables a los rayos UV, pudiendo producirles lesiones como queratitis y quemaduras en la retina, y más probabilidades de padecer a largo plazo patologías como cataratas, pterigium y degeneración macular (DMAE)

Consejos para proteger sus ojos del sol

Aquí tienes algunas recomendaciones para que te asegures de que los ojos de tu pequeño están bien seguros este verano: 

  • Gafas de sol desde bebés. Muchos padres creen que la mejor edad para comprar unas gafas de sol a su hijo es entre los 2 y los 4 años. Lo cierto es hay que proteger sus ojos mucho antes, desde los 6 meses
  • Gafas de calidad y homologadas. Con la salud no se juega, y menos con la de tu pequeño, por eso es importante que sus gafas sean homologadas, de buena calidad, que lleven el certificado de la CE y que filtren al 100 % los rayos UV. Para tener la garantía de que cumplen con estos requisitos, te recomendamos que las adquieras en una óptica. 
  • Comodidad para potenciar su uso. Es posible que compres unas gafas y no haya manera de que tu hijo las lleve, esto puede pasar, por eso, cuanto más confortables sean, más las llevará. Si es un bebé, opta por un material flexible como la silicona, y si ya es más mayor, puedes probar con unas de pasta. En cualquier caso, lo fundamental es que sean cómodas y se justen bien a su rostro para que no les entre rayos ni por arriba ni por abajo. Especialmente con los más pequeños, es bueno añadir una cinta de sujeción que le permita moverse libremente manteniendo las gafas en su sitio.  
  • Déjale que él las elija. Si crees que a tu pequeño no le hará demasiada gracia llevar sus gafas de sol este verano, prueba a dejarle que sea él quien se las pruebe y escoja el modelo que más le gusta

 

Niña probándose unas gafas de sol en una óptica

 

  • Ten en cuenta la hora. Hay momentos en el día en el que los rayos del sol son más dañinos al estar el sol más bajo. Esto suele ser al amanecer y al atardecer, así que sería bueno evitar exponerle a estas horas. Tampoco es recomendable que los bebés y los niños estén al sol en las horas centrales del día. 
  • No te confíes en días nublados. Aunque no lo creas, la radiación solar sigue siendo peligrosa incluso con nubes, así que ponle sus gafas también en los días grises. Del mismo modo, estar bajo la sombrilla tampoco le protege por completo, por lo que seguir con sus gafas es la mejor manera de resguardar sus ojos. 
  • Usa complementos de protección. Aunque lleve sus gafas de sol, puedes incrementar el nivel de protección si lleva gorros o gorras que con su visera limiten los rayos de sol que le llegan. 
  • Aún más precaución en la playa. El sol refleja en la arena, algo que debes tener en cuenta para darle todavía más importancia a que tu hijo lleve gafas de sol en los días de playa. 

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