En apenas unos años, nuestras costumbres parecen haber cambiado de manera evidente. El aumento exponencial de las ventas de dispositivos electrónicos nos ha llevado hasta la famosa “revolución digital”, una nueva era en la que estamos rodeados de pantallas electrónicas. Los smartphones, los ordenadores, las tabletas y los libros electrónicos parecen haberse transformado en una extensión de nuestro cuerpo.