Además de cuidar nuestra piel, en verano también es especialmente importante acordarnos de la salud de nuestros ojos. Es precisamente en este período del año cuando los exponemos más frecuentemente a agentes externos que pueden llegar a dañarlos, como son el agua del mar y de la piscina, y podría desembocar en distintos problemas oculares. Por ello, los especialistas recomiendan extremar el cuidado de nuestra vista en verano.