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Lentillas: Los buenos gestos

Llevar lentillas puede cambiar tu vida por completo. Antes de utilizarlas es muy importante conocer los buenos gestos que deben adoptarse para tener una salud ocular óptima.

¿Cómo colocarse bien las lentillas?

En primer lugar, es esencial lavarse minuciosamente las manos con un jabón no graso y secarlas con una toalla limpia.

Cada embalaje es estéril, utiliza las lentillas sólo cuando éste esté intacto.

Colócate frente a un espejo, y sigue el proceso de colocación sobre una superficie limpia.

Comprueba que la lentilla esté en buen estado y por el lado correcto: coloca la lentilla sobre la punta del dedo índice y observa su perfil, la lentilla debe tener forma de cuenco. Si la lentilla está al revés, verás los bordes curvados de forma inversa, y tiene forma de plato hondo.

Estira el párpado inferior con el dedo corazón de la misma mano, y luego levanta el párpado superior pasando los dedos de la otra mano por debajo de las pestañas.

Acerca lentamente la lentilla al ojo con el dedo índice y colócala con cuidado. Después, cierra despacio los párpados. Puedes parpadear o masajear los párpados durante unos segundos para que la lentilla encaje en su lugar.

Normalmente no deberías sentir ninguna molestia, pero si no te sientes a gusto, recomendamos retirar inmediatamente la lentilla y reiniciar el proceso.

¿Cómo quitarse bien las lentillas?

De nuevo, recuerda lavarte y secarte las manos.

Para quitarte las lentillas, sube el párpado superior pasando los dedos por debajo de las pestañas y baja el párpado inferior con el dedo corazón de la otra mano. Mira hacia arriba, y con el índice haz que la lentilla se deslice hacia abajo, sobre la parte blanca del ojo. Agarra la lentilla con delicadeza entre el índice y el pulgar para retirarla.

En lo sucesivo debes hacer el mantenimiento de las lentillas de forma sistemática, o en el caso de las lentillas diarias, no tienes más que tirarlas.

Los buenos hábitos que deben adoptarse

Si experimentas cualquier malestar, o si tienes los ojos rojos, picores, o dolores, recomendamos que te quites las lentillas inmediatamente.

Lleva siempre contigo un par de gafas graduadas y todo lo necesario para quitarte las lentillas.

Procura respetar la duración de utilización recomendada de las lentillas, así como la fecha de caducidad del producto de mantenimiento.

Es de vital importancia que nunca expongas las lentillas al agua, ya sea mineral o del grifo. Esta última contiene microorganismos que pueden depositarse en las lentillas y causar infecciones.

Se desaconseja dormir con las lentillas puestas (salvo prescripción médica) ya que pueden resecar los ojos.

Maquíllate siempre después de ponerte las lentillas y quítatelas antes de desmaquillarte.