Las visitas médicas siempre causan cierta incertidumbre o temor. Visitar la médico, sin importar el tipo de especialidad, suele ser sinónimo de algún problema de salud. Sin embargo esto no debería de ser así, ya que el control o la realización de chequeos periódicos aportan seguridad y un preciso control de nuestro estado de salud. Por ello, la visita al oftalmólogo debe ser un hábito que incluya también visitas de prevención y control de nuestra salud visual, especialmente en personas mayores de 45 años y en aquellas que padezcan problemas de visión (glaucoma, presión ocular, miopía, etc.)