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El cuidado de los ojos no tiene vacaciones

Además de cuidar nuestra piel, en verano también es especialmente importante acordarnos de la salud de nuestros ojos. Es precisamente en este período del año cuando los exponemos más frecuentemente a agentes externos que pueden llegar a dañarlos, como son el agua del mar y de la piscina, y podría desembocar en distintos problemas oculares. Por ello, los especialistas recomiendan extremar el cuidado de nuestra vista en verano.

 

La patología más común en este período del año es la conjuntivitis. Se trata de una infección de la conjuntiva frecuente que puede estar causada por un virus, bacterias o deberse a una reacción alérgica a agentes irritantes, como son el cloro y otras sustancias químicas que se encuentran en el agua de las piscinas. Además, esta patología también puede estar causada por el contacto con los ojos de algunos componentes de los cosméticos.

Los síntomas de la conjuntivitis suelen traducirse en picores, enrojecimiento, quemazón y el lagrimeo excesivo. Según explican los especialistas, una de las claves para prevenir la conjuntivitis es cuidar la higiene, sobre todo en los niños y en aquellas personas que padecen ojo seco.

Cinco consejos para prevenir la conjuntivitis

  1. Utilizar gafas para nadar y bucear para evitar el contacto de los ojos con el agua de las piscinas y del mar
  2. No frotarse los ojos
  3. Extremar la higiene y lavarse las manos con frecuencia
  4. Cambiar las toallas frecuentemente y evitar compartirlas con otras personas
  5. Llevar gafas de sol siempre a mano para protegerse de la radiación ultravioleta y otros agentes externos

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Por otro lado, existe otra patología común en verano que está relacionada con la sequedad del ambiente. Este hecho propio de la etapa estival del año provoca una mayor evaporación de la lágrima y aumenta la sensación de ojo seco.

Para hacer frente a los problemas veraniegos que afectan nuestra vista, los especialistas recomiendan el uso de gafas de sol y de natación para proteger los ojos. Esto es especialmente importante en el caso de las piscinas, puesto que el cloro, al ser muy irritante, puede producir conjuntivitis al entrar en contacto con los ojos de manera continua y directa. Por ello, los especialistas alertan de la necesidad de usar gafas acuáticas, sobre todo en el caso de los niños, puesto que pasan mucho tiempo bañándose y bajo el agua.

De la misma manera, la protección de los ojos con gafas de natación también resulta indispensable en el mar, así como unas buenas gafas de sol que cumplan con todas las garantías, como las que disponemos en todas las ópticas de +Visión. Lo cierto es que en la playa, así como en la piscina, se suele producir una sobreexposición solar que, asociada a la reflexión de la luz sobre el agua, hace que la radiación llegue directamente al ojo.

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En resumen, en verano debemos tener especial cuidado de nuestros ojos, puesto que frecuentemente están expuestos a una serie de agentes externos que pueden dañarlos. Recuerda que para gozar de una buena salud visual, es recomendable realizarse exámenes oculares por profesionales, como los de +Visión. Además, en nuestras ópticas, el examen visual ¡es gratuito!