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Gafas de sol: criterios de elección

Mucho más que un simple complemento de moda, las gafas de sol desempeñan un papel capital en nuestra tolerancia frente a los rayos del sol y en nuestra salud ocular. De hecho, una mala protección de los ojos puede conllevar verdaderos riesgos, a corto o lago plazo. Por ello, el primer criterio para elegir las gafas de sol debe ser la calidad.

 

Optar por cristales adaptados a cada actividad

En cuestión de comprar gafas de sol, la calidad de los cristales es, de lejos, el criterio de elección más importante. Ante todo hay que decantarse por cristales que protejan al 100 % de los rayos ultravioleta.

El poder filtrante de las gafas de sol está garantizado por una normativa europea. En el momento de la compra, conviene escoger las gafas de sol que tienen en los cristales la insignia CE, además de verificar su categoría. Las normas europeas distinguen cinco categorías, del 0 al 4. La categoría 3 representa el 90 % de las gafas de sol vendidas: protege contra una luminosidad fuerte y bloquea el 100 % de las radiaciones UV. Es la protección ideal para la conducción y las actividades al aire libre. Si quieres ir a alta montaña,  alta mar o incluso al trópico, te aconsejamos encarecidamente que optes por el índice CE 4 para poder disfrutar de una comodidad óptima. Sin embargo, ¡cuidado! esta categoría de protección está terminantemente prohibida para conducir.

 

Escoger patillas de calidad

Es preferible escoger gafas de sol con patillas sólidas. De la misma manera que los cristales, verifica que figura en ellas la insignia CE. Por otro lado, aconsejamos que te decantes por gafas de sol ligeras, que te asegurarán una comodidad óptima. ¡Así tendrás el gusto de poder llevarlas durante todo día!

 

No descuidar la forma de las gafas

Para evitar que las radiaciones UV pasen de largo y alcancen tus ojos, hay que escoger una montura de forma cubriente, que envuelve bien la mirada, sobre todo si se prevé ir a alta montaña o practicar actividades náuticas. Permite una protección óptima contra la reverberación de la luz, un aspecto de vital importancia en la nieve o el agua. Además, este tipo de gafas de sol protege de forma más eficaz los párpados, y ayuda a prevenir las arrugas alrededor de los ojos.